RUTA DEL TAMBOR Y EL BOMBO
Se va acercando el día, el silencio es atroz, cientos y cientos de personas, son fieles y clavan su propia voz.
Mañicos, catalanes, madrileños todos son admiradores, de una semana santa distinta comprendiendo esas devotas tradiciones.
Se rompe la hora en la zona, Albalate, Alcorisa, Andorra, Hijar, La Puebla, Urrea, Samper, eso el jueves con un gran frío un cierzo que cortaba el golpe del ruido del tambor y el bombo, calaba un ensordecedor soñar de un colorido y misterio en el valle de la ruta del bombo y tambor.
Batas de un colorido distinto cada pueblo tiene su tradición, con su distintivo más familiar que su cofradía que la distinguió.
Bombos gigantes golpes acompasados fotos y más fotos, filmaciòn, todo envuelto por olivos y almendros, yemas de hojas que el invierno engendró.
El viernes santo guarda Calanda y Alcañiz uno el medio de viernes el otro cuando va insperir desde la gente anciana a jóvenes niños toda la familia a son el repicar de sus palillos sobre el bombo hasta hacer brotar la sangre, de su mano al son de golpear, siempre una semana santa muy peculiar.
Aunque están muy cercano el uno del otro todas son muy distintas, todas tienen su encanto, desde la más pequeña a la más grande en el Bajo Aragón deja un poso y un calado, que desde el más agnóstico al más devoto le deja el corazón captado, y por fin Alcañiz, Viernes al finalizar, rompe la hora la gran ciudad, es la hora de comenzar a no llorar.
Comienza a trabajar otra semana santa, comienza ya a trabajar, en esa tierra ruda y vasta, que muchos cierzos y lluvias en ese Bajo Aragón tiene que dar.
23-3-2008




