30/01/2008

LA SANDÍA

 
 

Un mediodía de julio la encontré en el riachuelo de las Rovires, sola y abandonada.

Mi boca estaba seca como la suela de una alpargata y mi piel deshidratada, por la caminata.

Su cuerpo fresco y sus curvas redondas, me dejaron ensimismado y empecé a babear como un perro de raza.

Saqué la navajuela, cuya utilidad era cortar los espárragos que ni por casualidad encontraba. Excitado miré a todos lados y, sin preámbulo, le asesté  el primer tajo, su boca se abrió fresca y roja, tan tentadora.

Fue un momento sublime, incitándome al desenfreno de con ella saciar mi necesidad y mi aglutinada ansiedad.

Corté por aquí y por allá. Su rojo y jugoso corazón lo dejé para el final.

No he pagado por ti y, como me pillen se va a liar.

No importa, porque lo que yo he gozado hoy en la vida no lo voy a olvidar, estoy tan satisfecho e inflado que no puedo ni andar.

He guardado cuidadosamente tus pepitas con todo el respeto y humildad.

Con buen abono en mi jardín las voy a sembrar, las voy a regar y cuidar.

Cuando tenga fruto la llevaré a bañar, al arroyo de la Rovira  esperando con ilusión que algún sudoroso andante, la pueda encontrar y disfrutar.

Y visualice el propósito como un acto sagaz de caridad.

Gracias al pas que la sandía a refrescar dejó, quizás sin querer organizó la cadena de disfrute y redención.

Gracias primera gozosa sandía. Mis hijos amigos y nietos oirán hablar de ti y de este memorable día.                
Posted by Blogs de l'Aula de Formació d'Adults de Pallejà at 10:04:04 | Permanent Link | Comments (1) |
Comentarios
1 - ¡Hola Puri!
Que facil lo haces, de un simple paseo por la Rovires nos haces disfrutar de un paseo y lo mejor de un refrescante gajo de sandia,sigue deleitandonos con tus escritos. ¡Enhorabuena! Higinio. (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2008/01/30 - 20:51:06
Escribir comentario